Escritura Silvestre
Hay una escritura que no comienza en una página en blanco, sino en aquello que ya está ahí: la casa que habitamos, el jardín, una mesa, una receta, un objeto que heredamos, los lugares que nos formaron, una conversación, una calle que conocemos de memoria. Cosas que vemos todos los días y que, justamente por eso, muchas veces dejamos de mirar.
Escritura Silvestre nace de la idea de que escribir puede ser una forma de volver a prestar atención. No para alejarnos de la vida cotidiana, ni para convertirla en otra cosa, sino para entrar en ella con una mirada más atenta y descubrir qué historias, imágenes y palabras guarda aquello que nos rodea.
A lo largo de cinco encuentros vamos a recorrer distintos modos de acercarnos a la escritura, partiendo siempre de la experiencia concreta: observar, recordar, escuchar, nombrar, describir. Habrá ejercicios de escritura, lecturas y propuestas para trabajar con el lenguaje y encontrar una forma propia de decir aquello que queremos decir.
Tanto si escribís hace años como si sentís que hace tiempo no te das ese permiso, este taller ofrece un marco sencillo y cuidado para volver a la palabra como compañía, memoria y forma de presencia en la vida de todos los días.
¡“Maravilloso este círculo-taller! Ha sido una experiencia tremendamente bella e inspiradora desde el primer momento. Ayelén, con su sensibilidad, su sabiduría, su presencia y su autenticidad, crea un espacio respetuoso, hermoso y revelador. Este taller facilita conectarse con la escritura desde la escucha propia, desde la esencia, y aporta numeroso recursos poético-literarios. Lo repetiría mil veces.”
Eva. A
“Me encuentro ahora describiendo personas, acciones o lugares de forma poética... ¡Algo que nunca me hubiera imaginado! De hecho, hasta este curso nunca me había atrevido a leer poemas ¡y ahora hasta los escribo! Sin dudas superó ampliamente mis expectativas y ya lo estoy recomendando con personas que podrían resonar con todo esto”.
Franco C.
El recorrido: 5 encuentros
El recorrido comienza en la mirada y se va abriendo. Primero hacia la casa y sus objetos; después hacia aquello que recibimos de otros y que forma parte de nuestra historia; luego hacia la palabra y su capacidad de dar forma a lo que vemos; más adelante hacia los gestos de cuidado que sostienen la vida cotidiana; y finalmente hacia el jardín, las estaciones, la tierra y esa casa más grande que compartimos.
1.Mirar
Comenzaremos por lo cercano: la casa, la mesa, la luz, los sonidos, los objetos y los gestos que forman nuestros días. Trabajaremos sobre la observación y la descripción, intentando recuperar la atención sobre aquello que suele quedar en segundo plano. ¿Qué sucede cuando miramos durante un poco más de tiempo algo que creíamos conocer?
2. Recibir
Nuestra vida está hecha también de cosas que no comenzamos nosotros. Una receta, una fotografía, una prenda, una herramienta, una palabra, un lugar, una costumbre. Hay una memoria que vive en las cosas y que llega hasta nosotros a través de ellas. Escribiremos desde aquello que hemos recibido y desde las historias que todavía guarda.
3. Nombrar
Mirar es también encontrar las palabras para aquello que hemos visto. En este encuentro nos acercaremos más de lleno al lenguaje: la imagen, la descripción, el ritmo, la precisión, la metáfora. Trabajaremos con textos y ejercicios que permitan descubrir cómo una palabra puede transformar nuestra percepción de una cosa, y cómo encontrar una forma verdadera de decir es también una forma de respeto hacia aquello que nombramos.
4. Cuidar
Cocinar, regar una planta, reparar algo, preparar una mesa, guardar una carta, cuidar una casa. Hay muchos gestos que hacemos sin pensarlos demasiado y que, sin embargo, sostienen nuestra vida y la de otros. Vamos a escribir desde esos gestos, preguntándonos qué relación puede haber entre escribir y cuidar: mirar con detenimiento, permanecer, hacerse responsable de una palabra, de una historia, de un lugar.
5. Pertenecer
El último encuentro nos lleva hacia una mirada más amplia. Las plantas, los animales, las estaciones, la lluvia, el calor, la tierra y los ritmos que no obedecen a nuestra voluntad nos recuerdan que formamos parte de algo que nos precede y nos excede. La escritura se abre entonces hacia la casa común: el mundo que habitamos y que recibimos, pero que también tenemos la responsabilidad de cuidar.
Además, el taller incluye material de inspiración, propuestas creativas y una lista de lecturas recomendadas.
“El taller de escritura silvestre fue una experiencia bellísima en la que pudimos poner a jugar todos los sentidos. Sumergirnos en nuestros propios mundos comunes y silvestres para emocionarnos y transformarlos en poesía”.
Maru V.
“Escritura Silvestre fue para mi una experiencia de conectar con una mirada más suave y orgánica, un sentarme al costado de la fuente a jugar con mis dedos en el agua. Encontré valiosos recursos para abordar la página en blanco desde distintos ángulos, y sentí la presencia de Aye, generosa y abundante, guiando gentil este espacio cuidado donde la palabra se sabe silvestre”
Erica Q.
El taller no requiere experiencia previa ni conocimientos técnicos. No hace falta considerarse escritor/a. Sí hace falta tiempo, curiosidad y deseo de acercarse al lenguaje y al arte.
El grupo funciona como una mesa compartida: un lugar para escribir junto a otros, leer si se desea, escuchar distintas miradas y dejar que la conversación también forme parte del recorrido. Compartir los textos en voz alta será siempre una posibilidad, nunca una obligación.
Próxima edición
SEPTIEMBRE 2026
5 encuentros semanales de 2 horas en vivo, por Zoom
Miércoles 2, 9 16, 23 & 30 septiembre 2026
de 18 a 20h (Italia/España)
Aquí podés consultar sobre el horario correspondiente donde te encuentres
Valor: 125 euros
*Los encuentros quedarán grabados en caso de que algún participante no pueda asistir, pero este taller no está pensado para hacerlo en diferido, por lo que es lo recomendable asistir a los encuentros en vivo. Las grabaciones estarán disponibles por 3 meses una vez que finalice el curso.
**En cada edición, se ofrece una beca a quienes por motivos económicos no pueda pagar el 100% del taller. Si este es tu caso, ponete en contacto y recibirás una respuesta a la brevedad.
Te dejo una playlist de inspiración para que entres en el mood del
arte de una escritura conjugada en belleza y presente:
En el papel del aire
el verde escribe una flor.
Letra abierta, clara, firme.
La corola dice: Vengo.
El perfume dice: Voy.
— Edith Vera, El silbido de vientos lejanos (colección)